Un grupo de niñas, tomadas de la mano, Iniciaba un juego de ronda y comenzaba a girar rítmicamente, mientras otra, que se habla quedado "afuera", entablaba con ellas el siguiente diálogo:
- Don Juan de las Casas Blancas.
- ¿Qué dice su Señoría?
- ¿Cuántos panes hay en el horno?
- Veinticinco y un quemado.
- ¿Quién lo quemó?
- Este pícaro ladrón.
- ¡Ahorquenló por traidor!
El grupo se deshacía bulliciosamente al llegar a este punto porque era necesario "ahorcar" al "traidor". Pasado el alboroto la ronda volvía a formarse, pero esta vez la niña, ubicada en el centro cantaba:
Yo soy la viudita
del barrio del Rey,
me quiero casar
y no sé con quién.
Las integrantes de la ronda, sin dejar de girar, le respondían:
Si eres tan bella y
no sabes con quién,
elige a tu gusto que aquí tienes cien.
La ronda se detenía y la "viudita" procedía a elegir:
Con esta si,
con esta no,
con esta señorita
me caso yo.
La elegida pasaba a hacer de "viudita" en la vuelta siguiente, aunque casi de inmediato, con rara unanimidad, el grupo resolvía Jugar a aquello de:
Buenos días su Señoría,
mantantira lirolá.
¿Qué quería su Señoría?
mantantira lirolá.
Yo quería una de sus hijas...
O bien formaban rueda para contrapuntear con una solista, que alternativamente sacaba a bailar a cada una de sus compañeras: Solista:
Déjenja sola, solita y sola,
que la quiero ver bailar,
saltar y brincar,
andar por los aires y
moverse con mucho donaire.
Coro: Busque compaña, busque compaña,
que la quiero ver bailar,
saltar y brincar, andar por los aires
y moverse con mucho donaire
domingo, 7 de junio de 2009
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